¿Mi problema requiere la ayuda de un psicólogo/a?

No existen problemas que requieran la ayuda de un psicólogo/a y problemas que no la requieran. Ante la existencia de una situación, problema, estado emocional, etc., que cause malestar, es necesario acudir a la consulta de un especialista. La psicóloga es una persona externa, por tanto objetiva, con la formación adecuada para ayudarnos a entender lo que pasa y a encontrar una solución.

 

¿Por qué acudir a la consulta de un psicólogo/a? 

  1. Porque necesito a alguien que vea mi problema “desde fuera”. La psicóloga es una persona totalmente desconocida para mí. Por tanto, no tiene ningún concepto previo respecto a mi o a mi entorno. Esto hace que su enfoque sea totalmente objetivo.
  2. Porque necesito un cambio.
  3. Porque me siento mal y no quiero continuar así más tiempo.
  4. Porque necesito un especialista que de una base científica a mi problema con una formación específica para ayudarme.
  5. Porque la psicóloga no va a decirme lo que quiero oír. Si acudo a ella es para buscar un cambio y una solución. Sus palabras no son nunca acusaciones ni ataques pero si pueden ser valoraciones realistas y objetivas del problema.
  6. Porque la psicóloga está acostumbrada a tratar con personas y con problemas. No debo pensar que no me entenderá o que pensará algo malo sobre mí.
  7. Porque no soy una persona que esté “loca”, simplemente soy una persona con un problema que causa malestar.
  8. Porque la psicóloga no es un juez, no me va a juzgar.
  9. Porque necesito “secreto profesional”. Todo aquello que le cuente, será totalmente confidencial.
  10. Porque es un espacio y un tiempo que me dedico solo a mí y a conseguir mi bienestar.
  11. Porque no consigo la ayuda que necesito. El apoyo de la familia y los amigos es muy importante pero, en ocasiones, no saben cómo ayudar. Aunque actúen de buena fe, no tienen la formación necesaria para solucionarlo todo.
  12. Porque mi bienestar me importa más que “el qué dirán”. Pensar que acudir a la consulta de un psicólogo significa que “estoy loco” es un prejuicio y un error.

¿Cómo sé que debo pedir ayuda?

Lea estas frases e intente responder sinceramente. Anote aquellas frases con las que se sienta identificado/a:

  1. Me siento triste continuamente y con ganas de llorar sin motivo aparente.
  2. Me siento apático/a y la falta de ilusión en las cosas me hace sentirme agobiado/a.
  3. No sé si estoy llevando la vida que quiero tener.
  4. Continuamente pienso que puedo tener una enfermedad.
  5. Me siento solo/a e incomprendido/a por la gente que me rodea.
  6. La vida se ha cebado conmigo, todo me sale mal y creo que las cosas no van a cambiar.
  7. Necesito repetir conductas para conseguir reducir mi ansiedad.
  8. Tengo miedo de cosas que antes no me causaban miedo (por ejemplo, salir a la calle, dormir solo/a, hablar en público, coger un avión, etc.).
  9. Últimamente pierdo fácilmente el control y ante cualquier situación respondo con ira y agresividad.
  10. Cualquier cosa me hace llorar.
  11. Tengo muchas preocupaciones. Esto está afectando mi apetito, mi sueño, mis relaciones sexuales, etc.
  12. Creo que estoy desperdiciando mi vida.
  13. No sé cómo actuar con mis hijos. No consigo que se comporten bien.
  14. La ansiedad forma parte de mi día a día.
  15. Soy incapaz de disfrutar de las cosas como antes.
  16. Me estoy divorciando y no sé cómo afrontarlo.
  17. Los silencios, los desplantes y/o los gritos han sustituido mi diálogo y los problemas de comunicación afectan mis relaciones con los demás.

 

La respuesta positiva a algunas o a varias de estas frases puede ser un indicativo de que algo no está funcionando correctamente en nuestra vida. Acuda a un especialista para poder ser ayudado/a y encontrar la mejor solución.